martes, 23 de marzo de 2010

ADOPCIONES A LA CARTA.

Por motivos personales últimamente estoy leyendo continuamente artículos, documentos de adopción, requisitos de unos países y de otros, vamos una locura.
Te centras en varios países que son Rusia, China, Nicaragua, Haiti, India, Nepal, Uganda, etc, etc. etc.
No sabes por quien decidirte, quieres ayudar, quieres hacer mucho más de lo que realmente te puedes permitir, te gustaría traerte un equipo de fútbol al completo, pero económicamente y socialmente no puedes.
El tema está en lo económico. Resulta carísimo poder adoptar a un niño. ¡TIENE NARICES!, ¡SE ESTÁN MURIENDO DE HAMBRE!, En lugar de facilitar las cosas, en lugar de ponerlo todo más sencillo. ¡LO COMPLICAN!.
Somos un montón de personas que nos gustaría adoptar no a uno sino a dos peques o a más, de donde sea, da igual la raza, su religión, el color de su piel, que más da.
Seguro que muchas personas piensan como yo, dónde están todas estas criaturas, por desgracia tienen muchas necesidades básicas que no son cubiertas y eso sin hablar de los casos de maltratos bárbaros que soportan muchos de ellos.
Sé que todo tiene que seguir su cauce, que todo en este mundo tiene un precio, pero vamos a centrarnos en lo que puede costarte un bebe chino (18.000 euros), gastos de trámites, traducciones, certificados, viajes, estancias, manutención para el bebe una vez ya lo tienes asignado, realmente es una pena, EL GRAN NEGOCIO DE LA ADOPCIÓN.
Sé que no estoy explicando nada nuevo, sé que todo el mundo sabe lo que hay, pero sé que es un negocio, pero no por eso me tiene que dejar de doler. Si no complicaran tanto las cosas muchos niños dejarían de llorar, por lo más elemental, por una vida que por desgracia no tienen.
También sé que me cueste lo que me cueste adoptare a un pequeño, por el o por ella, pero lo más importante lo hago por mí, por nosotros. La felicidad que siente el pequeño creo que no tiene nada que ver con la que realmente sentimos nosotros, ellos no saben lo que se pierden, son muy chiquitines y no saben lo que se pierden porque no han conocido nada mejor. Llenar con el cariño de un hijo tu corazón y ayudar a que alguien que lo tenía realmente difícil para tener una vida digna, la tenga, creo que no tiene precio.
Tendrían que intentar no complicar tanto las cosas, el amor no tiene precio y todos estos niños necesitados de fuera o de nuestro mismo país no lo están recibiendo y eso realmente es lo que que tenían que preocupar, intentar ayudar que en este planeta no sufran los que por desgracia sufren más, nuestros pequeños, porque al fin y al cabo, todos esos niños son nuestros pequeños.

2 comentarios:

  1. Ya sabes lo que opino del tema, me alegro de que por fín os hallaís decidido. Un beso y ya sabes que tendrás mi carta de recomendación

    ResponderEliminar
  2. Cristina
    Lo que más me importa es que después del susto que nos diste a principios de año te encuentres con fuerzas para seguir adelante con esto. Sabes que te apoyamos, pero cuidate, por favor cuidate.

    ResponderEliminar